Con el pasar de los años, y la llegada de las nuevas tecnologías, la agricultura también ha comenzado a vivir un gran cambio respecto a cómo se manejaba antes. Hoy en día, se habla mucho de una agricultura inteligente la cual permite mejorar los recursos que se tiene y cosechar de una forma más óptima. Esto es ideal para quienes sus cosechas son protagonistas, esto debido a que el suelo donde se siembre es prácticamente el escenario donde se desarrolla toda la acción y es parte decisiva del proceso.
Sin embargo, la realidad es que lo más común es que muchos agricultores cultiven constantemente varias veces al año sin si quiera conocer realmente las características de su tierra y mucho menos cómo trabajarla. Es por esto, que comenzar a hablar de agricultura inteligente, de análisis de suelos, y de nuevas herramientas que colaboren en el proceso puede llegar a ser clave para lograr maximizar la eficiencia y productividad de cada cosecha.
La importancia del suelo en la agricultura
El suelo es un ecosistema demasiado complejo que puede ser entendido por expertos en el área. Dentro de estos ecosistemas, interactúan componentes físicos, químicos y biológicos, por lo que puede no ser tan sencillo entender su forma de operar. Para esto, los análisis de suelo son ideales ya que permiten a los agricultores tener un conocimiento preciso del panorama de la tierra, para así poder actuar y ejecutar decisiones en base a ello. Aunque muchas veces se crea que la agricultura no tiene mucha ciencia detrás, la realidad, es que es un área que debe trabajarse con sumo cuidado para lograr buenos resultados.
Entre los aspectos más importantes dentro de un análisis de suelo se encuentra que se puede llegar a conocer la composición nutricional del mismo. El poder conocer estos niveles de macronutrientes y también identificar los micronutrientes dentro del suelo a estudiar puede ser clave para lograr diseñar un programa de fertilización exacto. Sino se tiene este conocimiento, claramente se pueden añadir diferentes estimulantes al suelo,
sin embargo, puede que incluso se estén malgastando recursos si es que el ecosistema no necesita de aquellos nutrientes que estamos añadiendo. Es por esto, que si lo que se busca es tener una cosecha sustentable, también es importante comprender en qué invertir para mejorar las cosechas.
Otro aspecto relevante es conocer el pH del suelo en el que se va a trabajar, la realidad, es que este es un factor que determina la disponibilidad de nutrientes. Por lo que un pH inadecuado puede hacer que tus plantas sufran de hambre aunque los nutrientes estén presentes en el suelo. Esto también significa, que si no se tiene un buen estudio puede que incluso se llegue a perder recursos ya que por mucho que se inserten los nutrientes adecuados, las semillas no estarán sacándole el mayor provecho.
Todo esto, es solo una pequeña muestra del porqué es tan importante hablar de una agricultura inteligente, ya que no solo se habla de poder cosechar, sino que se va más allá y se busca que todo aquello que se coseche sea de alta calidad y con la menor cantidad de recursos destinados. Esto puede ayudar a economizar en las mismas cosechas, y con ello invertir en otras áreas o en otras siembras.
Los análisis de suelo como una solución a la agricultura sostenible
Como se ha menciona anteriormente, un buen análisis de suelo no termina con un informe lleno de cifras casi inentendibles, sino que va mucho más allá donde los mejores servicios que ofrecen los expertos cuentan con una amplia variedad de consejos prácticos creados con el fin de mejorar la eficiencia del suelo basados en resultados específicos de cada tipo de suelo. Dentro de este tipo de recomendaciones se puede encontrar estrategias para el corregir pH a uno más adecuado, prácticas de manejo para mejorar le estructura de los suelos, rotaciones de cultivo para sacar el mayor provecho a los suelos y tipos de fertilización según las deficiencias del área.
Todo esto, es de gran ayuda para todos aquellos agricultores que buscan tener mayores ventajas dentro del área, pero, además, es una excelente herramienta para lograr optimizar los distintos recursos ya que al conocer exactamente qué necesita tu tierra, evitas gastos innecesarios que incluso pueden llegar a dañar tus siembras. En síntesis, un buen análisis de suelo basado en agricultura inteligente brinda como resultado el equilibrio perfecto entre siembras que reciben exactamente lo que necesitan, cuando lo necesitan, así como también se mejora la calidad de los cultivos. Finalmente, es importante resaltar que los expertos recomiendan realizar análisis de suelo al menos una vez cada dos o tres años, con el fin de tener mejores resultados y poder analizar el comportamiento del mismo tras de cada cosecha. Para obtener mejores resultados, uno de los momentos ideales suele ser antes de la temporada de siembra para que así, los agricultores puedan tener el tiempo suficiente para implementar las correcciones necesarias. Con todas estas nuevas tecnologías, tomarlas cómo ventaja para mejorar los cultivos debería ser casi obligatorio, ya que si bien pueden ser costosas, sin duda alguna es una inversión clave para así mejorar los recursos y los mismos resultados, con el fin de tener una mayor rentabilidad.

