La agricultura puede llegar a ser un área muy compleja ya que aunque muchos no lo sepan, detrás de cada recomendación en el área, de los diferentes ajustes que se hacen respecto a lo nutricional y de cada cosecha que busca ser optimizada, existe un elemento esencial que muchas personas no toman en cuenta, y este son los laboratorios agrícolas. Probablemente esto se deba a que por muchos años no se contaban con las tecnologías adecuadas, por lo que lo ideal era cultivar a la antigua. Sin embargo, al día de hoy, no se trata solo de máquinas sofisticadas que analizan muestras y cultivos, sino que se habla más de estudios que permiten brindar a los agricultores o a cualquier interesado en la tierra, soluciones precisas y personalizadas.
Ahora bien, es importante tomar en cuenta que para lograr tener estos resultados, es necesario contar con un buen laboratorio que funcione no solo con las últimas tecnologías, sino que también cuente con un gran grupo de expertos. Este puede ser sin dudas, el cambio entre obtener datos confusos y poco relevantes para nuestro suelo, a contar con un plan de estrategias que nos permitan lograr nuestros objetivos de siembra.
¿Qué es y cómo funcionan estos laboratorios?
La realidad, es que para muchas personas estos laboratorios pueden llegar a ser completamente desconocidos, por lo que es difícil entender su propósito. Normalmente, dichos laboratorios se caracterizan por contar con tecnologías avanzadas que cuentan con analizadores de carbono y nitrógeno, medidores digitales de pH y conductividad, lo cual permiten que los agricultores puedan tener resultados fiables y óptimos. Además, como un plus, también se cuenta con personal altamente calificado para el manejo de estas máquinas y la interpretación de los datos, desde técnicos especializados y agrónomos experimentados que pueden asesorar a sus clientes en cada parte del proceso.
También es importante saber que en la mayoría de los casos estos laboratorios ofrecen análisis rápidos y detallados, por lo que normalmente se pueden tener resultados de análisis de suelo en una semana días y análisis foliares alrededor de cuatro días. Esto permite, que los agricultores puedan actuar de manera oportuna y que así, puedan tomar mejores decisiones de acuerda a la temporada en la que se encuentren.
La agricultura frente a las tecnologías
En la actualidad, si bien la tecnología es importante para poder progresar y facilitar ciertos procesos, la realidad es que también es importante tener contacto con quienes trabajan de cerca en el área de la agricultura, ya que no basta con solo interpretar datos, sino que también se busca poder aplicarnos de una manera correcta. Por esto, la combinación de tecnología con experiencia agrícola es lo que realmente marca la diferencia. Un agrónomo experimentado sabe que una deficiencia de hierro puede no requerir aplicación de hierro si el problema nace debido a que la cosecha cuenta con pH alcalino, además, puede llegar a entender ciertos valores que llegan a ser normales en diferentes etapas del cultivo, todo esto, hace que además de tener una perspectiva técnica, también la experiencia empírica pueda ser clave para mejorar procesos.
Sin dudas, la agricultura es un área muy variable, ya que incluso dos suelos medianamente similares pueden contar con necesidades completamente diferentes debido a diferencias en tipo de suelo, topografía, historial de manejo y clima. Por este motivo, un buen servicio de laboratorio reconoce esta variabilidad y en base a ello, permite brindar recomendaciones personalizadas en lugar de recetas genéricas, que no aplican en todos los casos. Lo cierto, es que estos tipos de servicio con de cierta forma una inversión, ya que nos permite ahorrar en otras partes del proceso y aún así, contar con una buena cosecha.
Por otro lado, otro de los grandes aportes de este tipo de laboratorios es que te permiten acumular resultados de múltiples temporadas, de esta forma, como agricultor puedes llegar a tener una idea de aquellos patrones que emergen en las distintas temporadas, y con ello, poder predecir ciertas tendencias ya sea en la fertilidad del suelo o la efectividad de los resultados. Esto es ideal para quienes buscan poder sistematizar sus procesos y al mismo tiempo, mantener una siempre óptima. La realidad, es que un laboratorio que mantiene tu historial puede ofrecerte análisis comparativos que pueden llegar a ser claves para poder intervenir los suelos con una mayor claridad y efectividad. Por eso, recomendamos siempre trabajar con empresas especializadas que te ayuden a crear estrategias agrícolas.
Sin dudas, en un mundo donde la economía agrícola moderna es muy amplia, es ideal contar con ciertos márgenes de estudio que nos permitan ser más competentes en el rubro laboral y comercial, para así tener la presión como una de las mayores ventajas. Por este motivo, es clave trabajar de la mano con un laboratorio de última generación que no solo funcione con tecnología sino que también comprenda la importancia de la experiencia agrícola para así poder hacer una inversión estratégica que permita crecer en productividad, mejorar la calidad y la eficiencia. De esta forma, si bien puede que las cosechas no sean cien por ciento perfectas, se puede lograr automatizar varios procesos y con ello, poco a poco ir mejorando las estrategias de cultivo para llegar a tener cosechas de alta calidad.

